Historia

Las cianobacterias han sido los primeros seres vivos en la historia capaces de realizar la fotosíntesis para producir polisacaridos y proteínas gracias al agua y la luz solar, sin olvidar la producción de oxígeno que respiramos hoy en día. Se estima la aparición de la espirulina en más de 3,000 millones de años… Actualmente, sigue creciendo naturalmente en lagos de alta concentración mineral (lago Tchad-Africa, lago lonar-India, lago Texcoco-Méjico, lagunas del Parque Natural de Doñana-España). Y si ha resistido tanto tiempo, es gracias a su extraordinaria composición: sales minerales, vitaminas, aminoácidos, enzimas y pigmentos antioxidantes como el Beta-caroteno, la clorofila o la ficocianina, que le sirven para realizar la fotosíntesis en varias longitudes de ondas.

Según relata López de Gomara, capellán de Hernán Cortés, en el libro “La Conquista de México”, los aztecas ya consumían galletas de espirulina por sus propiedades saludables, conocidas como tecuitlatl.
Hoy en día, conoce un desarrollo importante por sus aplicaciones en dietética, cosmética y nutrición. Forma parte de los alimentos con un formidable potencial para los desafíos alimenticios del futuro, hasta tal punto que la AEE (Agencia Espacial Europea) plantea su cultivo en el espacio para los astronautas!

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